El comportamiento de la fauna durante una noche repentina e inesperada

Por: Dra. Graciela Tiburcio Pintos

De todos los movimientos en el firmamento, quizá el que tiene más repercusiones en la conducta de los animales es el eclipse solar. Es común ver cómo cuando cae una noche “inesperada”, diversas especies cambian su comportamiento habitual y se muestran confusas ante los pocos minutos que dura el fenómeno.

Esto es así porque los animales organizan sus días  e incluso años según los ciclos de luz y oscuridad (con base en la cantidad de luz solar que perciben). Estos períodos regulares “indican” a los animales cuándo deben buscar comida, dormir, migrar y reproducirse. 

Muchos organismos han evolucionado para adaptarse al eterno vaivén entre el día y la noche y han desarrollado una suerte de reloj interno que, cual metrónomo, marca sus ritmos biológicos en periodos de 24 horas. A esto se le llama ciclo circadiano y tiende a mantenerse inalterable; sin embargo, si pasa algo extraordinario como el cambio abrupto de luz a oscuridad que viene aparejado con los eclipses, veremos que algunas criaturas nocturnas se activarán, otras de hábitos diurnos se aletargan y especies que usan al Sol como brújula se desorientan y perderán rumbo.

PERO, ¿QUÉ OCURRE CON LOS ANIMALES DURANTE UNA NOCHE REPENTINA E INESPERADA?

Me llama la atención que, mientras los relatos anecdóticos sobre el comportamiento animal durante los eclipses abundan, los estudios científicos son escasos y, aunque si bien hay algunos que arrojan datos sorprendentes, “las publicaciones existentes resultan insuficientes como para responder a las muchas interrogantes que, todo el tiempo, nos estamos planteando los biólogos”.

El comportamiento de la fauna durante los eclipses solares es un fenómeno poco documentado, principalmente debido a la brevedad (eventos que duran apenas un par de minutos), poco frecuentes de estos eventos. y no se repiten en el mismo sitio sino hasta siglos después (375 años en promedio, según la NASA). Por otro lado, es probable que muchos animales vivan un eclipse solar por primera y única vez en su vida. Lo anterior impide replicar experimentos en condiciones similares, con los mismos animales en el mismo lugar.

Sin embargo, hasta el momento se ha documentado el cambio de comportamiento de la fauna durante los eclipses, a continuación, describo algunos muy interesantes.

La repentina transición de la luz al oscurecimiento durante un eclipse puede desorientar a las criaturas, activar a las nocturnas y adormecer o cambiar el comportamiento de las diurnas.

De ahí que las especies activas durante el día  se disponen a descansar, ante una noche precipitada, tal es el caso de las aves, que vemos regresar a sus perchas de descanso y acomodarse, para que, sin llegar a dormir unos cuantos minutos después desorientados, reinicien su actividad.

De la misma manera, los animales nocturnos salen de repente: los murciélagos se dispersan, el resplandor de las luciérnagas durante el día, ululaciones de búhos y cantos de grillos fuera de su horario nocturno y un aumento en la actividad de los mosquitos.

Algunos arácnidos rompen sus telarañas en cuanto perciben que ya no hay luz en el exterior.

Y aunque esta acción la realizan todos los días, asombra el caso documentado en las selvas de Veracruz, donde se documentó durante un eclipse solar cómo las arañas de la especie (Metepeira incrassata) deshicieron lo que habían tejido minutos antes tan sólo para volverlo a tejer en cuanto el Sol regresa, el eclipse los obliga a “trabajar” doble, puesto que una vez que termina el fenómeno comienzan a realizar de nueva cuenta su telaraña.

En  Zimbabue se registró cómo los hipopótamos abandonaron los ríos para alimentarse en tierra firme, al oscurecer durante un eclipse total del sol (se alimentan durante la noche). Al término del eclipse, desistieron en el intento y volvieron a los ríos.

En el caso de las mascotas, los médicos veterinarios explican que algunas mascotas podrían sentirse estresadas y quizás corran con emoción o susto, las aves tenderán a tratar de dormir, lo anterior debido a que los animales perciben más las cosas que los humanos. Sin embargo, las mascotas como los perros están tan acostumbrados a nuestros comportamientos y actualmente se apegan más a nuestros ciclos, que es posible que ni siquiera perciban el fenómeno, ya que su duración será de poco tiempo.

Como especialista en vida silvestre, amante de la naturaleza y aficionada a la astronomía, para mi esta se vuelve la única y última oportunidad de presenciar y poder documentar el comportamiento de los animales ante un eclipse total de sol. No quiero perderme un solo segundo del par de minutos que dure este eclipse por el que he esperado toda mi vida.