Armida Castro dona carpas «sanitizantes», declaradas por la Secretaría de Salud como riesgosas

Este tipo de instalaciones podrían causar el efecto contrario

Los Cabos, B.C.S.- Luego de que se instalaran túneles, cabinas o en este caso carpas sanitizantes, en hospitales y plazas públicas en la Ciudad de México, con la intención de desinfectar a la población del Coronavirus COVID-19, el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud federal, Hugo López-Gatell, explicó desde la semana pasada que estas representan un riesgo de propagación de infecciones, a pesar de ello, esta mañana la alcaldesa Armida Castro entregó por parte de la XIII Administración Municipal dos carpas «sanitizantes» a Hospitales, uno al Hospital General de San José del Cabo y otro al IMSS #26 de Cabo San Lucas.

De hecho, después del anunció por la Secretaría de Salud federal, los túneles, cabinas o carpas sanitizantes comenzaron a retirarse tanto en la Ciudad de México, así como Estados como Jalisco, Veracruz, Nuevo León, Mérida, Mexicalli, entre otros, atendiendo las recomendaciones a nivel nacional.

El Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud federal, Hugo López-Gatell, explicó en su momento que si no fueran un riesgo no hubieran dicho nada, y sólo habrían dicho que se estaba desperdiciando el dinero. Lamentablemente dijo estas instalaciones si tienen un riesgo.

Carpas retiradas en otros Estados del país

Indicó que a la fecha no existe evidencia sobre la eficiencia de estos sistemas para realizar una desinfección efectiva del COVID-19, así mismo alertó que la concentración del desinfectante podría ser insuficiente para inactivar al virus.

Ejemplificó que si una persona tiene COVID-19 y que en su vía respiratoria este sacando virus, lo que ocurriría conforme la persona respira, es que esas partículas de virus se van estar movilizando y si el tiempo de sanitización no es el técnicamente recomendado, pues depende del volumen de la persona, del área a cubrir y de la potencia de la sustancia sanitizante, podría ocurrir que al abrirse los aerosoles y que  el tiempo no sea suficiente para inactivar el virus, se corre el riesgo que el efecto sea opuesto, y por ello estas instalaciones representan un riesgo de propagación de infecciones.

 López-Gatell fue enfático y dijo que la inhalación de sustancias desinfectantes puede causar, entre otras cosas, daños a las vías respiratorias, tos, estornudos e irritación de los bronquios. Podría además desencadenar asma, producir neumonitis química, e irritación en la piel, ojos y mucosas.

Video donde López-Gatell explica  los riesgos de estas instalaciones>>>