De doble moral, entrada en vigor de Ley de Equilibrio Ecológico y Protección del Ambiente
Los Cabos, B.C.S.- Además de ser un gasto de varios miles de pesos, el agua embotellada es solo un lujo innecesario que no ha sido eliminado de la lista de compras del XIII ayuntamiento de Los Cabos, donde se puede observar a los regidores, síndico y a la alcaldesa Armida Castro, utilizar varias botellitas de agua purificada en cada sesión, así como en reuniones privadas y eventos públicos.
La doble moral radica, cuando por un lado las autoridades piden a la ciudadanía tomar conciencia sobre el daño que se esta provocando al medo ambiente por el uso excesivo del plástico, así como de mantener las playas y arroyos limpios, pero por otro lado optan por seguir consumiendo agua embotellada, la cual es más costosa y el tiempo de vida de la botella de plástico es de alrededor de 7 minutos. 
A pesar de las incongruencias, un número importante de ciudadanos han hecho esfuerzos personales para evitar el plástico, al menos en la medida que se puede, adquiriendo sus embaces de plástico u otros materiales de uso reciclable, evitando con ello generar excesiva basura, la cual muchas veces termina en el mar, a falta de una recolección de basura eficiente, y de la proliferación de basureros clandestinos en terrenos baldíos y arroyos, en los que no ha puesto un alto la autoridad municipal.
Si bien es difícil cambiar de hábitos, y muchos de los empaques de comida o bebidas aun se venden en plástico, hay quienes los han evitado, optando por bebidas de envases reciclables o empaques menos dañinos, empujando a las empresas a idear nuevas formas de vender sus productos.
Por su parte los restauranteros han comenzado por evitar los popotes, contenedores desechables, y bolsas de plástico, así como en los supermercados y tiendas de conveniencia como Oxxo, dejando de regalar las bolsas plásticas, a sus clientes.
Con todos estos esfuerzos y con la entrada en vigor de la Ley de Equilibrio Ecológico y Protección del Ambiente en B.C.S., no vendría mal que se dejen de adquirir las botellas de agua purificada en el XIII Ayuntamiento de Los Cabos y se regrese al uso de garrafones, para que cada quien lleve su termo o vaso reutilizable.